Funciones clave de un traductor de quechua y otras lenguas originarias en el Perú

Los traductores de quechua y otras lenguas originarias cumplen un rol vital en salud, educación y participación ciudadana. Descubre sus funciones clave y cómo ayudan a conectar culturas en el Perú.

Un traductor de quechua cumple un papel vital en la comunicación entre pueblos originarios, Estado, empresas privadas y organismos sociales. De hecho, al ser el Perú un país tan diverso a nivel lingüístico, el trabajo de estos profesionales marca un valor agregado.

La labor de un traductor de aymara, el ashaninka o el awajún, se fundamenta en el respeto cultural y la presión lingüística. Esto para lograr transmitir información de utilidad para las comunidades y promover la garantía de sus derechos en distintas áreas.

Por ello, te vamos a mostrar 3 funciones clave que este tipo de profesionales desempeña hoy en día.

 

1. Facilitar el acceso a servicios como traductor de quechua y otras lenguas indígenas

Una de las funciones vitales de un traductor de quechua o un traductor de aymara es actuar como puente de comunicación en contextos críticos. Por ejemplo, en hospitales o para algún trámite legal es necesario que estas personas entiendan todo lo que pasa a su alrededor.

Ante este panorama, el traductor o intérprete no sólo traduce las palabras, sino también los significados culturales. Esto con la finalidad de evitar malentendidos y transmitir la información de manera precisa y clara para las partes.

En las zonas del Sur y Centro del Perú este rol cobra gran relevancia, ya que la presencia del idioma quechua y el aymara es sobresaliente. De acuerdo al Ministerio de Cultura, alrededor del 13% de la población peruana tiene como lengua materna alguna lengua indígena en la actualidad.

 

2. Conservar la identidad y transmitir conocimientos culturales

Otro aporte esencial de este profesional es su papel para preservar la identidad cultural tan diversa que tiene el Perú. Más allá de traducir frases, se busca transmitir la forma en que se ven las cosas, la historia y los valores de estos pueblos ancestrales, que son los pilares que definen el patrimonio cultural tan rico y diverso de este país.

Por ejemplo, un traductor de ashaninka o un traductor de awajún puede colaborar en el intercambio de conocimientos y experiencias de vida. En estos casos, el uso de plantas medicinales, cantos ceremoniales, narraciones orales o incluso en materiales educativos interculturales.

Además, la intervención de un traductor o intérprete profesional puede visibilizar y promover las lenguas originarias en espacios culturales. Donde el propósito central es ser parte activa de la identidad nacional del Perú y sus distintos matices.

 

3. Asegurar la participación ciudadana y el acceso a la información

La presencia de un traductor de lenguas originarias garantiza que todos los ciudadanos puedan participar de manera activa en distintos procesos. Desde audiencias públicas hasta talleres comunales, pasando por campañas de vacunación o consultas ambientales, el papel de este profesional es crucial para un desarrollo integral.

Por eso, la función de un traductor de quechua en zonas como Cusco, Apurímac, o Ayacucho va de la mano con la promoción de una ciudadanía más inclusiva. No se trata solo de hablar otro idioma, sino de interpretar con sensibilidad, conocimiento del contexto local y dominio técnico cada palabra.  

De hecho, empresas como KVM cuentan con un equipo de profesionales de alto nivel en traducción e interpretación para 48 lenguas originarias. Los cuales permiten conectar de manera efectiva, respetuosa y clara con los pueblos indígenas, sin dejar de lado el contexto del mensaje.  

Necesitas una traducción de quechua o una traducción de aymara en KVM contamos con el conocimiento lingüístico y la experiencia para ofrecer estos servicios. Contáctanos y crea puentes de conexión efectivos y sólidos con los quechuahablantes y otras lenguas originarias del Perú.

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